Estoy muy seguro que muchos espectadores, de la misma forma que le ha ocurrido a unos cuantos críticos, van a quedarse muy descolocados ante una propuesta como Shutter Island. Y no porque lo que Martin Scorsese cuenta en ella esté muy alejado de su universo personal y de sus temas habituales (aunque Laeta Kalogridis firme el guión en solitario, se nota muchísimo la labor del italoamericano a la hora de llevar la novela de Dennis Lehane a sus propios dominios), sino porque se vuelca en un jugueteo genérico que está muy pensado para traicionar las expectativas del público, para cogerles por sorpresa ofreciéndoles algo diferente a lo que esperaban ver. Se ha comparado su trabajo al de Hitchcock, y aunque es cierto que hay un similar trabajo con la tensión, y con el medidísimo ritmo al que se le proporciona información al espectador, creo que resulta mucho más adecuado el símil con el trabajo como productor de Val Lewton para la RKO.
Es difícil hablar sobre la película sin lanzar spoilers a diestro y siniestro, porque realmente no hay nada en la puesta en escena de Scorsese colocado gratuitamente: todo tiene una función dramática y, en algún momento, juega algún papel dentro del entramado argumental (de hecho, el espectador bien atento seguro que puede adivinar por dónde van los tiros: el italoamericano no quiere engañar a nadie, sólo disimula). El director juega muy bien sus cartas, y maneja con tremenda habilidad todos los múltiples referentes cinematográficos que le sugiere la historia, especialmente los thrillers de serie B y las historias de terror gótico. A pesar de que en los últimos años su cine parece haber perdido esa energía espídica, incontrolable, que solía caracterizarle, el creciente clasicismo de sus encuadres no le impide transmitir una creciente sensación opresiva, asfixiante, que alcanza niveles paroxísticos en los últimos compases del metraje.
Si la intriga criminal de Shutter Island no tiene demasiada fuerza es, sencillamente, porque no es lo más importante de la película. Su centro absoluto es su protagonista, interpretado por Leonardo Di Caprio, que no deja de ser una transposición a una figura en el lado correcto de la ley de los antihéroes cargados de complejos de culpa que tanto le han gustado siempre a Scorsese (algo que se achaca erróneamente, por cierto, a su colaboración con Schrader). Como Travis Bickle, Teddy Daniels es un hombre traumatizado por sus experiencias bélicas, en este caso durante la Segunda Guerra Mundial, de ahí que también se convierta en portador de una evidente ira reprimida. Que el italoamericano reduzca al mínimo sus habituales arranques violentos no significa que la historia que cuenta resulte menos impactante, ni menos estremecedora: hay que ser muy cínico para no sentir un escalofrío durante su última secuencia.
Me encantaría poder hablar de trastornos psicológicos, y de cómo éstos afectan a los personajes que pueblan el film (sólo diré que, dentro de los diferentes intereses de ambos artistas, son muy lynchianos), pero necesitaría revelar demasiado de lo que en ella ocurre. Sólo diré que, dentro de mis humildes conocimientos al respecto, me parece que Scorsese los refleja con tremenda brillantez, especialmente gracias a un cast espléndido y ajustadísimo.
P.D. Nada mejor para ampliar y matizar opiniones que echarle un vistazo a la crítica de Shutter Island de toda una autoridad en psicología como Roberto Alcover Oti, y a la habitual clarividencia de Diego Salgado.
a las
16:00
"Uno de los grandes aciertos de Damon Lindelof y Carlton Cuse como showrunners de Perdidos, y que de hecho ha permitido que la serie no se haya estancado de forma prematura como le ha ocurrido a la mayoría de sus supuestas “herederas” (...), es que no han tenido miedo a que su desarrollo narrativo estuviera, sobre todo a partir de la tercera temporada, en continua evolución."
El resto del texto lo podéis leer dentro del interesantísimo "Especial Perdidos" que los amiguetes de Miradas han lanzado coincidiendo con el estreno de la sexta (y definitiva) temporada de tan mítica serie. No le perdáis ojo, porque va a irse actualizando periódicamente y guarda sorpresas muy jugosas...
ACTUALIZACIÓN: He tenido el honor de inaugurar el seguimiento semanal que va a realizarse desde Miradas de cada capítulo de la sexta temporada. En el mismo link se irán añadiendo los textos de los sucesivos episodios, firmados por distintos colaboradores de tan distinguida web.
a las
20:18
